Por cada cuatro ramos

Uno que no se marchita.

Doce pétalos por flor, doblados a mano sobre el alambre. Quince horas por ramo. Y después, para siempre.

Lo único que siempre nos ha incomodado de este oficio es que lo que regalas más bonito es justo lo que menos dura. Esta es nuestra manera de resolverlo: con cada ramo de flor fresca van unas cuantas flores tejidas, y al cuarto tienes suficientes para un quinto ramo entero.

  1. Compras tu ramo

    Cualquiera de flor fresca, del tamaño que sea. Lo armas tú en el taller o pides uno de las colecciones. Desde 5 tallos ya cuenta.

  2. Lo anotamos

    No hay que registrarse ni acumular puntos en ninguna aplicación. Llevamos la cuenta nosotros, por tu número de WhatsApp, que es el mismo con el que pides.

  3. Te avisamos

    Cuando llegas al cuarto te escribimos. No caduca: pueden pasar dos semanas o siete meses entre uno y otro, y los cuatro siguen contando igual.

  4. Tejemos el tuyo

    Lo armamos con los colores que más pediste durante esos cuatro ramos, así que el regalo se parece a lo que compras. Tarda entre una y dos semanas: son muchas horas de hilo.

Por qué tardan

Una rosa son cuarenta minutos.

Cada pétalo se enrolla sobre el alambre y se cierra con la uña, uno a uno. Una rosa lleva doce; un ramo, entre cinco y siete flores más la hoja y la nube. Salen entre diez y quince horas por ramo, y por eso no se pueden comprar sueltos todavía.

Ninguno sale igual a otro. No por artesanía romántica: porque doblar cien pétalos a mano sin que dos queden idénticos es, sencillamente, lo que pasa.

Detalle de un ramo de rosas tejidas en limpiapipas, en fucsia y rosa
Los que hemos tejido

El tuyo no será ninguno de estos, y se parecerá a todos.

Lo que siempre nos preguntan

¿Cuenta cualquier ramo?
Sí, cualquiera de flor fresca. El precio no cambia nada: cuentan ramos, no pesos.
¿Caduca?
No. Los cuatro pueden repartirse en el tiempo que quieras.
¿Lo puedo elegir?
El ramo tejido lo armamos nosotros. Puedes decirnos un color y lo respetamos, pero la composición es nuestra — es un regalo, no un pedido.
¿Y si regalo los ramos a otras personas?
Cuentan igual. La cuenta va con quien compra, no con quien recibe.
¿Se puede comprar suelto?
Todavía no. Cada uno son entre diez y quince horas de trabajo a mano y ahora mismo solo alcanzamos a hacer los del regalo.

Empieza por el primero.

Eliges las flores y las cantidades. Nosotros lo componemos, lo atamos en yute y llevamos la cuenta.

Arma tu ramo
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